jueves 16 de octubre de 2008

El cono de la muerte

Trabajaba de noche, iba en el coche de mi padre a hacer mi turno. Y no porque no tuviera vehículo; tenía ya mi BMW y la GSXR 1000 k4. En el taller los dos.

Había metido el coche debajo de una furgoneta y aún no me habían dado la razón, por lo que los 3.000 euros que me pedían de poner piezas piratas me picaban. La moto dolía más; estaba en el taller esperando la aprobación del périto de la otra compañía. El périto hijodeputa que me había despertado aquella mañana y me había hecho decirle que conducía yo ( legalmente no podía), con lo que teniendo la culpa la zorra que me dió, aún tardaría MESES en querer firmar la peritación, siempre ausente.

Así que estaba pagando casi 800 euros de la moto y el coche al mes, y no disfrutaba de ninguno, y no por mi culpa que era lo peor.... Alguien tenía que pagar por aquel atropello.

Habíamos quedado para ver una maravilloso encuentro de fútbol entre el Madrid y el Valencia o Levante o el Utiel o alguno de ésos. Un clásico vamos. Como no tenía vehículos le pedí a dinoculo que viniera a por mí en su escutrer.

-Lupo, déjame llevarla que no veas las ganas que tengo de ir en moto-
-¿Podrás? ¿es mucha potencia eh?
-Va..-

Así que pilotaba el cilomotor por la pista de ademuz subiendo el puente, llegando al punto más alto, por fin la bajada. Potencia máxima y peso elevado a la cuarta, bajábamos a una velocidad desproporcionada. De repente vi un poco más adelante un cono- o lo que yo creía que era un cono- en el arcén por donde circulábamos. Ya está, fin de mis problemas. Tú me las vas a pagar todas juntas, cono de mierda. El sistema contra el cual luchaba en pelea desigual iba a caer bajo mi patada ejecutora.

Saco mi pinrel y esbozo una sonrisa, del que se sabe que va a ganar. El cono se aproxima, su muerte es inminente. Ya. ¡PUM!.
-¡AGHHH! ¡JODER! ¡¿Qué haces Montón?!¡Qué daño!¿Qué me has tirado?
Lupo grita y grita pero yo no digo nada, le he dado la patada pero estaba MUY duro, creo que ha rebotado y le ha dado a él en el costado después. Joder qué dolor. No puedo ni seguir, paro el cicloestation y empiezo a maldecir y andar como un indio.

-¿qué coño has hecho tío?
-Pues le he metido una patada al cono y me he reventao el pie, joder cómo duele.
-Sí, y me has dado a mí...
-Venga vámonos...

Seguimos hacia el Bronx, pensando yo que con el airecillo que corre y eso se me pasará. LLegamos. Nos saludamos y eso y nos ponemos a ver el partidazo..

-Joder cómo me duele el pie-
-Qué pesao!, luego dices que no te quejas nunca, llevas una hora quejándote...

Era cierto. Opto por quitarme el zapato y ver sitengo algún morao o algo. Me quito el zapato y está todo mojado por dentro. Me quito el calcetín y sale sangre coagulada a porrillo. Y tengo como un agujero en el dedo pequeñín. Las caras cambian.

-¿Qué coño es eso?
- No lo sé, pero me duele un huevo, y no puedo mover los dedos, sólo el gordo. Me podíais llevar al hospital a que me cosan y eso...

-Nada, cuando acabe el partido, no jodáis- dice Roger

Pues nada, a esperar, el Buitre me va haciendo drenajes caseros para que no le ensucie el piso. Acaba el partido y nos vamos para el hospital. Son dos pisos y no hay ascensor, el pie se me está hinchando, así que bajo a la pata coja apoyándome en la baranda y la pared. Mierda, no es la pared, es un timbre. Todos a correr.

Entramos al coche.
-¿habéis cogido mi zapato?-
-Sí claro, lo he cogido yo- Dice el buitrer

Vamos a urgencias a la criba. No sé de qué se queja la peña de urgencias, yo cuando voy siempre me cogen el primero...

Me preguntan cómo ha sido la cosa. Yo me imagino contándoles lo de la moto, primero risas, y luego más papeles, seguros, burocracia, otra lucha contra el sistema..

Así que saco una mentira piadosa de la manga.

-Nada, ha sido corriendo, me he tropezao y me he dado con un bordillo. Será sólo coser y ya....
-Bueno, sí, eso parece, pero vamos a hacer unas radiografías y nos curamos en salud.

Se va la tipa y vuelve con ellas, y cambia de cara y se pone a discutir con un médico. Vienen los dos.

-¿cómo has dicho que te lo has hecho?
-corriendo-
-¿qué llevabas, unas chanclas?
- No, zapatos, ¿qué pasa?
- Pues nada. Que tienes rotos los dos dedos más pequeños.
-Ahm..
- Y del pequeño te has cortado los tendones, y la falange superior no está...
-¿cómo que no está?
-Bueno , está, pero ha estallado en mil trozos. Así que tenemos que operarte y sacar todas las astillas, y coserte el tendón.
-Oks, y ¿qué pasará con lo que me falta de hueso?
-Te volverá a crecer...

Quid pro quo. Yo les mentí y ellos lo mismo, ahí iba a estar mi dedete para siempre. Si hubiera sido el dedo gordo, cojo de por vida, vaya plato de mal gusto.

Me operan y Roger ya se había ido. Iban a ser unos días duros y de cachondeo. Volvemos a casa del buitre y allí está mi zapato.... en el buzón de la calle.

A buen recaudo.

Hay por ahí fotos de la radiografía y del pie morado entero, a ver si alguien las tiene.
Imagen