miércoles 8 de julio de 2009

Unas cuantas historias de AMOR

Ahora mismo, que siento tantas cosas y a la vez no siento nada, como una prótesis huérfana. Ahora que sé cuánto duele, no puedo dejar de acordarme de unas cuantas historias que se me han quedado grabadas a través de las experiencias de terceros. Ahora que no sé ni si quiera cómo ha pasado, ni cuándo va a acabar, a continuar o a cambiar siquiera. Voy a mencionar todas estas comidillas, tengan o no tengan que ver con la mía, omitiendo claro está los protagonistas.... pero bueno, si me leen tres personas, dos sabrán quiénes son. No me van a hacer sentir mejor, ni voy a llenar el vacío que siento, pero ahora mismo es lo único que me sale.

Y ahí van, todas execrables, todas miserables, todas CIERTAS.

"Me venía muy bien"
Lo dejan un amigo y la novia, acabando la carrera, ambos universitarios y saliendo desde primero. Yo a la tipa no la conocía de nada, y cuando pasa, pues lo típico, amigos volved a mí y tal y cual. Noches de fiesta, volver a salir etc. Ya un poco más serenos, le preguntas que cómo se siente, si está mal y eso. Después de la parrafada, suelta : " Es que me venía muy bien para la carrera. No tenía que salir a ligar para follar, así me podía centrar en la carrera. Ahora, ya ves, voy a tener que salir y buscar y toda la pesca, y pierdo tiempo de estudiar......"
.....

"Me da asco que me toque"
La típica niña que nos gusta a todos, y después de ir unos años follándose a los que le rotan ( y bien que hace) pero siendo aún super joven ( ¿18 años?) se echa un novio " de verdad", más mayor, más tranquilo, con el que asentarse. " todo va muy bien" siempre, no hay que preguntar, siempre va bien, pasan los años, todo sigue igual, hasta que un día, la niña se cansa. Lo raro es que no sé la versión oficial, sólo la que me contó ella como confidencia, y preferiría quedarme con la oficial. ¿Entonces, qué ha pasado? Nada, ninguna razón, de repente un día me dió asco, y ahora no le puedo ni dar la mano ni verlo. Es lo que hay, no sé por qué no lo entiende...

Yo tampoco, yo tampoco....

"No me veo contigo en el futuro"

Otra pareja de instituto, ella empollona de bachiller, él un perdido en ciclos y tal, carne de currito. Qué bonito es el amor, el chico en cuestión es probablemente el tío con más corazón que he conocido en mi vida. Siempre se ha puesto por el otro, estudié con él, y no dejó de perjudicarse por el último mono de la clase, siempre poniendo todas las mejillas, un tío con el que es imposible discutir ni llevarse mal. Normal que tuviera una novia como aquélla, que bien buena que estaba. El tipo de persona que todas las suegras querrían tener como nuero. Entonces, ¿qué? pues nada, el año que viene veo que voy a empezar una carrera, voy a ser una mujer de provecho, con aspiraciones, y tú eres carne de manos sucias, un pringado, no me puedo ver con alguien como tú en el futuro. ¿El amor, qué es eso? No me compraré una gran casa con amor, ni viviré el centro, mis tarjetas de crédito no aceptaran el amor a cuenta. Así que nada. Pero podemos ser amigos. Y lo fueron, vaya que sí.....

"Los findes para estudiar y la novia"

¿Y tú, menganito, por qué no sales nunca? Siempre en casa estudiando, o con la novia. ¿Yo? No tenéis ni idea, yo salgo los jueves con mis amigos de la facultad, si tengo que ligar o emborracharme o ligar es ahí cuando lo hago, y ella igual ( sic) y los findes para ver a mis padres, estudiar y estar con la novia, que los dos estudiamos. Un círculo perfecto. En unos años tendré una carrera, seguiré teniendo novia y me contaré las fiestas dobles....

Y tú, ¿Qué tendrás? muahahahahahahaah

" Lo deja hoy"

Salimos de fiesta, con las amigas de una amiga. Pronto empieza la búsqueda de cuál es la mejor, la que está más buena, la presa. Los comentarios son afines, todos coincidimos, es ésa. Frases y comentarios en la oreja de nuestra amiga, más información, pofavó, pero nada, la chica tiene novio y no hay nada que hacer, se le respeta. De repente, aparece un grupo de chicos amigo de las otras chicas. Uno empieza a bailar y arrimar la cebolleta obscenamente y sin pudor ante la chica en cuestión. ¿Es ese el novio?, preguntamos. "No". Joder, pero si parece que ya están comprometidos, que estén follando cada semana. ¿Seguro que tiene novio? Sí, seguro... Continúa el juego, y, finalmente, le mete el hocico, se la hace allí delante de todos, y las amigas, lejos de sorprenderse, se ríen.

Pero joder, ¿no tenía novio? le preguntamos a nuestra amiga. Hastiada ya, responde: "SÍ, PERO LO DEJA HOY"

y BASTA por Hoy...

miércoles 21 de enero de 2009

Tratado sobre los ojos de poca inteligencia

Porque Dios me castigó con ojos, con la visión, porque puedo observar, ergo sacar conclusiones, porque toda esta amalgama de conductas y sensaciones me devora con fruición, intento escribir sobre " los ojos de poca inteligencia" basándome en lo que he visto. Y vaya que si he visto.


Para empezar voy a patadear a las mujeres y excluirlas del estudio, porque todo el mundo sabe que un hombre borracho es un digno espectáculo, y una mujer sin embargo es una vergüenza. ¿Quién puede padecerlos entonces? En principio cualquiera que haya abusado del alcohol más de la cuenta.

Los ojos de poca inteligencia son fácilmente reconocibles, los hemos visto todos. La cara se relaja, se embota la mente. El cuerpo se reblandece, es imposible esconder tripa o poses de marica. La expresión toma una determinación severa, pero segura, implacable pero a su vez semirendida. El cuerpo sabe que le queda poco tiempo de sí, así que no hay que gastar energías en mover los músculos de la cara ni los ojos, semicerrados siempre, una rigidez facial que la emplean mundialmente Steven Seagal entre otros.

Pero lejos del físico, como ya hemos dicho fácilmente reconocible, el tratado se centra en el psíquico, en la fuerza mental y la determinación que toma el sujeto en detrimento del corporal. Porque es que amigos, un hombre padeciendo los ojos de poca inteligencia es un arma de doble filo, una patata caliente, un artefacto capaz de matar o morir en cualquier momento.

Los ojos de poca inteligencia aportan testosterona, valentía, ahora el sujeto se atreverá a hablar de tú a tú a cualquier Diosa de la discoteca, a cualquier gallito, y recordemos sin gesticular ni mirarlos siquiera, porque el hombre afectado no necesita florituras, no se anda por las ramas.

El hombre afectado también adquiere muchos síntomas de Roger, lo que le puedas contar ya lo sabe, asiente impasible ante tus más jugosos comentarios. Puede haber explosiones o huracanes a su alrededor, que a él le da lo mismo, le importa una mierda, él está ahí aguantando el tipo y nunca cejará su empeño.

Los ojos de poca inteligencia aparecen de pronto, entre cubata y cubata, como sacando a Mr Hyde. Puedes estar machacando verbalmente de botellón a un colega, hundiéndolo en la miseria cuando de pronto su cara cambia, sus ojos se entrecierran y su mirada se pierde. "¿Y a mí qué coño me importa?" te suelta, de repente, las tornas han cambiado, nada podrá herirlo, ahora es un ser implacable. Vamos adentro, vamos fuera, podrá dictar, y o lo seguirás o se irá solo, qué más da. Bailará con la mujer que quiera, quiera ella o no, y desafiará al más rudo portero. Podrá entrar con chandal y zapatillas donde quiera ( una vez más como Roger) y hacer lo que quiera, puesto que él tiene el poder.

Como también habréis notado, los que lo leyérais, las consecuencias de este hombre y el afectado por la visión cilíndrica son similares, pero las causas son muy distintas. Mientras que para la visión cilíndrica hace falta una buena delantera, siendo el primero y único objetivo conseguirlas, obviando los resultados y daños colaterales, los ojos de poca inteligencia son un fin en sí mismo. Afectado por ellos, la cosa cambia, y los objetivos se diversifican hasta el infinito, como las posibilidades y juego. Un hombre afectado por la visión cilíndrica hará lo que sea por ella, mientras que uno afectado por los ojos de poca inteligencia hará lo que quiera, simplemente.


Artículo en construcción. Gracias al buitre y a Pablo por su exposición y gala de los ojos en muchas y muy diversas ocasiones.

jueves 16 de octubre de 2008

Y éste será su verano

Estábamos en Benidorm, celebrando un vigésimo sexto aniversario -que se dice pronto- tranquilamente, o lo que tranquilamente se puede celebrar algo llevando media licorería y varias sustancias encima. Peinábamos entradas, escondíamos tripas y teníamos historias de hace más de diez años para dar y vender, somos unas carrozas andantes, auténticos festeros de museo.

Ya conocéis el rollo, estar dándole en el apartamento, bajar a los pubs de la playa, al under y a algún desguace quien aguante. El verano está aquí, los Madriles, Inlgleses, holandeses etc también, así que sabes que habrá color y que tu vista y tus instintos van a machacar tu espíritu, vas a estar viendo carne hasta que que cierres los ojos miles de horas después. Con los años uno se regala más, pero también se enfría y se contiene, relegándose al olvido. Dentro de no muchos años podremos contemplar cualquier espectáculo e ignorarlo. Dentro de 4000 años la gente no podrá ni reir ni llorar.

Bueno, pues estando en la playa presenciamos uno de los acontecimientos más hermosos de la existencia humana, vimos cómo una niña se había convertido en mujer. Tan simple y plano como eso. TODO eso. Allí estaba, rodeada de pollos a medio salir del huevo, alguna amiga era de su club también, pero si había un ser que desprendiera energía en Benidrom era ELLA. LLenaba aquel vestido negro corto, cortísimo, con un cuerpo duro y atlético, bronceado. Sus piernas fuertes empujaban el vestido hacia arriba, hacia un culo que el verano pasado jugaba a hacer el chorra con los niños de su edad, este verano ninguna coraza podría esconder toda aquella energía. El pelo rubio, largo, la cara clara y adulta, remataban la jugada. Era sólo una puta más en la playa, pero observándola era fácil darse cuenta de que acaba de eclosionar y desconocía aún sus nuevos poderes.

Este no sería el verano en que más iba a follar, quizás sí el que más se divertiría, pero va a ser el que se dé cuenta de qué fácil es conseguir lo que quiere. De cómo la pelota está en su tejado. Este verano cambiará de amigas, de amigos, de bragas mojadas muchas veces. Sus viejos amigos no tienen nada que hacer, están acabados, han pasado a la historia.

Simplemente escribo esto no sólo porque estoy enfermo, si no porque me acuerdo perfectamente de todo eso, cuando pasó a mi alrededor, hace tantos años ya. De cómo de grandes eran los veranos aquellos, en los que teníamos una peña de 35 personas, una piña vaya, y en cómo se ha ido a la mierda. Unos se fueron con sus condrogotas, otras riñeron, a otras las echaron por guapas, o por putas, otros se pegaron y discutieron. Es obvio que acabaremos solos ¿ Selección natural? A la mierda, pienso vivir 100 años, y cuando tenga 90, joderé con niñas de 18. Si hay una manera de reirse de la vida es ésa.

Pero éste no será mi verano.

El cono de la muerte

Trabajaba de noche, iba en el coche de mi padre a hacer mi turno. Y no porque no tuviera vehículo; tenía ya mi BMW y la GSXR 1000 k4. En el taller los dos.

Había metido el coche debajo de una furgoneta y aún no me habían dado la razón, por lo que los 3.000 euros que me pedían de poner piezas piratas me picaban. La moto dolía más; estaba en el taller esperando la aprobación del périto de la otra compañía. El périto hijodeputa que me había despertado aquella mañana y me había hecho decirle que conducía yo ( legalmente no podía), con lo que teniendo la culpa la zorra que me dió, aún tardaría MESES en querer firmar la peritación, siempre ausente.

Así que estaba pagando casi 800 euros de la moto y el coche al mes, y no disfrutaba de ninguno, y no por mi culpa que era lo peor.... Alguien tenía que pagar por aquel atropello.

Habíamos quedado para ver una maravilloso encuentro de fútbol entre el Madrid y el Valencia o Levante o el Utiel o alguno de ésos. Un clásico vamos. Como no tenía vehículos le pedí a dinoculo que viniera a por mí en su escutrer.

-Lupo, déjame llevarla que no veas las ganas que tengo de ir en moto-
-¿Podrás? ¿es mucha potencia eh?
-Va..-

Así que pilotaba el cilomotor por la pista de ademuz subiendo el puente, llegando al punto más alto, por fin la bajada. Potencia máxima y peso elevado a la cuarta, bajábamos a una velocidad desproporcionada. De repente vi un poco más adelante un cono- o lo que yo creía que era un cono- en el arcén por donde circulábamos. Ya está, fin de mis problemas. Tú me las vas a pagar todas juntas, cono de mierda. El sistema contra el cual luchaba en pelea desigual iba a caer bajo mi patada ejecutora.

Saco mi pinrel y esbozo una sonrisa, del que se sabe que va a ganar. El cono se aproxima, su muerte es inminente. Ya. ¡PUM!.
-¡AGHHH! ¡JODER! ¡¿Qué haces Montón?!¡Qué daño!¿Qué me has tirado?
Lupo grita y grita pero yo no digo nada, le he dado la patada pero estaba MUY duro, creo que ha rebotado y le ha dado a él en el costado después. Joder qué dolor. No puedo ni seguir, paro el cicloestation y empiezo a maldecir y andar como un indio.

-¿qué coño has hecho tío?
-Pues le he metido una patada al cono y me he reventao el pie, joder cómo duele.
-Sí, y me has dado a mí...
-Venga vámonos...

Seguimos hacia el Bronx, pensando yo que con el airecillo que corre y eso se me pasará. LLegamos. Nos saludamos y eso y nos ponemos a ver el partidazo..

-Joder cómo me duele el pie-
-Qué pesao!, luego dices que no te quejas nunca, llevas una hora quejándote...

Era cierto. Opto por quitarme el zapato y ver sitengo algún morao o algo. Me quito el zapato y está todo mojado por dentro. Me quito el calcetín y sale sangre coagulada a porrillo. Y tengo como un agujero en el dedo pequeñín. Las caras cambian.

-¿Qué coño es eso?
- No lo sé, pero me duele un huevo, y no puedo mover los dedos, sólo el gordo. Me podíais llevar al hospital a que me cosan y eso...

-Nada, cuando acabe el partido, no jodáis- dice Roger

Pues nada, a esperar, el Buitre me va haciendo drenajes caseros para que no le ensucie el piso. Acaba el partido y nos vamos para el hospital. Son dos pisos y no hay ascensor, el pie se me está hinchando, así que bajo a la pata coja apoyándome en la baranda y la pared. Mierda, no es la pared, es un timbre. Todos a correr.

Entramos al coche.
-¿habéis cogido mi zapato?-
-Sí claro, lo he cogido yo- Dice el buitrer

Vamos a urgencias a la criba. No sé de qué se queja la peña de urgencias, yo cuando voy siempre me cogen el primero...

Me preguntan cómo ha sido la cosa. Yo me imagino contándoles lo de la moto, primero risas, y luego más papeles, seguros, burocracia, otra lucha contra el sistema..

Así que saco una mentira piadosa de la manga.

-Nada, ha sido corriendo, me he tropezao y me he dado con un bordillo. Será sólo coser y ya....
-Bueno, sí, eso parece, pero vamos a hacer unas radiografías y nos curamos en salud.

Se va la tipa y vuelve con ellas, y cambia de cara y se pone a discutir con un médico. Vienen los dos.

-¿cómo has dicho que te lo has hecho?
-corriendo-
-¿qué llevabas, unas chanclas?
- No, zapatos, ¿qué pasa?
- Pues nada. Que tienes rotos los dos dedos más pequeños.
-Ahm..
- Y del pequeño te has cortado los tendones, y la falange superior no está...
-¿cómo que no está?
-Bueno , está, pero ha estallado en mil trozos. Así que tenemos que operarte y sacar todas las astillas, y coserte el tendón.
-Oks, y ¿qué pasará con lo que me falta de hueso?
-Te volverá a crecer...

Quid pro quo. Yo les mentí y ellos lo mismo, ahí iba a estar mi dedete para siempre. Si hubiera sido el dedo gordo, cojo de por vida, vaya plato de mal gusto.

Me operan y Roger ya se había ido. Iban a ser unos días duros y de cachondeo. Volvemos a casa del buitre y allí está mi zapato.... en el buzón de la calle.

A buen recaudo.

Hay por ahí fotos de la radiografía y del pie morado entero, a ver si alguien las tiene.
Imagen

Bífidus Fatal

Yo, que como todo hijo de vecino, llevaba ya más de 20 años ingiriendo yogures caducados, papas podridas, bocatas semanales, "comida" del suelo, bebidas de muy dudosa procedencia y había flirteado con todo tipo de drogas, especialmente de las que te tragas :mrgreen: , iba a llevarme una advertencia traicionera y miserable.

Un sábado más, pero en Namek. Alcohol, risas, tonterías, lo de siempre. Llego a casa tambaleándome pero por mi propio pie, bastante perjudicado. Entro por el garaje suberpticiamente como toca, afuera amanece y mi padre está a punto de despertarse. He de ser raudo, o me lo encontraré y habrá sesión de palique.

Como en tantas otras casas en las que viven varios adultos, se produce una lucha a destiempo por la comida. Unos la comprar, y como no la pueden devorar de golpe, guardan una parte y las cosas buenas buenas, las ESCONDEN. Al menos pasa eso en mi casa, sobretodo en el pueblo, ya que es la casa que mñas cerca está de la discoteca, y los asaltos de jóvenes y hambrientos hacen estragos en los víveres de mi familia. Así, como la nevera que tengo allí es de las antiguas, de las que tienen el congelador arriba y la nevera abajo, y mis padres saben lo poco que gusto de doblar el lomo, un escondite idóneo parecía el primer estante de la nevera, lejos de mi perspectiva puesto de pie.

Pero no sé porqué, quizás in inherente instinto suicida, ese día iba a retorcerme y mirar allí. ¡Oh! Qué ven mis inyectados ojos en sangre, 5 ó 6 actimels límpidos y desprotegidos, pobres de ellos.

Como un imbécil que ha capturado un pez de dos metros sin darse cuenta, me rio yo sólo entre las luces que salen del interior de la nevera y las que se cuelan a través de las persianas, alumbrando mi crimen.

¡Sólo uno al día! reza el envase
Que le den por el culo
¡Solo uno al día! Me decía el Trol
Cálla, trol

Así que los enfilo uno a uno, joder qué buenos están; si hubiera habido 30 me los hubiera cepillado. Aquello servía para regular el tráfico intestinal, o eso decía el anuncio creo. Yo podía imagina mi fábrica de mierda llena de autopistas, con vitaminas y mierdas circulando a chorrocientos kilómetros por hora, embotadas sus mentes de l casie imunitas, trigliceritos, omega 70 y su puta madre. Dejo todos los envases tristes y vacíos en el mármol, como firmando mi atropello con una guarrería, y subo las escaleras hasta mi cuarto, aún riéndome. Me acuesto y me duermo sin novedad.

Me despierto ¿ ya es mediodía?. Oh no, espera un momento, noto como una costra en mi tripa ¿ me apuñalaron anoche?. Me intento incorporar y tararí que te ví, si doblo el lomo un milímetro mis costuras se rompen y amenazan con soltar milenios de mierda. Joder cómo me duele la tripa¿ me estoy cagando?, ni puta idea, me intento concentrar en mi esfínter anal, pero todo mi tronco está contraído, porque me acabo de tocar la chorra y empalmado como siempre, que si no juraría que tengo ahí dentro un bastardo hijo de satanás introducido en un escarceo olvidado. ¿ Esto qué es?.

Hago lo que hago siempre cuando em encuentro muy mal. Trato de dormir y ya se pasará solo, o me moriré. Hasta ahora siempre se ha pasado.

Me despierto a lo que calculo que son dos horas más, sudando. ¿Sudando?, pero si yo no sudo. Me toco el horrible rostro, estoy LLORANDO. El dolor es ahora tan fuerte que casi no lo siento. Veo puntitos negros. Cada vez que me retuerzo un poco noto como cómo una enorme roca, o lo que yo creo que es éso, me desgarra lo que Dios quiera que tenga por ahí dentro. Es como una roca angulosa dentro de un globo de a peseta. Es cuestión de tiempo. Decido que tengo que cagar, ésa será mi salvación.

Me tiro de la cama, literalmente, y siento como aquello se mueve, me muero de dolor pero me callo como la puta que soy. Llego miserablemente a la taza, y en una postura medio a "bolapié", medio de pie, medio sentado, trato de defecar. Quién me iba a decir a mí, alcohólico, que aquello de no poder cagar era un problema real y no un cuento como el estrés o la depresión. Ahora entendía a todas aquellas furcias en la tele comiendo mierda para poder cagar. Nada, imposible. También recordaba aquella pintada que ví en un bar hace tantos años: Zona mortal, caga o muere. Era el fin.

¿Es ésto la vida? ¿ tan miserable es el ser humano?. Yo, que me he jugado el pellejo contra la muerte a lo largo y ancho de mi vida, tantas veces y por tan poco, saliendo siempre victorioso. No podía morir en el Bronx, ni de un disparo, después de una persecución policial, de días y días sin dormir, de beber hasta perder el conocimiento, a 300 kilómetros por hora, después de trabajar jornadas y jornadas. Iba a morir allí, con aquellos calzoncillos tan feos, desprovisto de cualquier dignidad, la vida era una broma. Así que volví a la cama, sufriendo espasmos y alucinaciones, llorando otra vez, tiritando. Me metí, me tapé y traté de poner una cara de resignación.

¿Qué dirían mis padres?¿Quién heredaría mis consolas? Qué desesperación, que me devuelvan el dinero...

Me volví a dormir. Me desperté, el dolor seguía, pero había menguado y , sorpresa, tenía ganas de cagar. Fuí, y cagué. Bueno, expulsé unas cuantas bolas negras como el demonio, canicas duras ( o parecían duras) y todo comenzó a funcionar. Ja, os he vencido.....


Bajé al comedor.
-¿Qué, ya te has jodido todos los actimels eh? ¡Te tenía que haber dao un chungo!
- Si tú supieras....
-¿Qué?

La vida pasa. Cada vez es peor

Esto es una puta mierda, y ésta entrada es tan burda y zafia que podría colgarla en el más necio fotolog se sémaikel_69 o sucedáneo, pero si no escribo hoy, si no escupo, no dormiré. O quizá es el calor. ¿Cuántos grados hace? ¿35?, pues aún faltan diez...

A vueltas con todo, esto es una porquería. Tengo un BMW, tengo motos gordas, consolas y móviles de última generación, tele Full HD, ordeñador, internet, una colección de consolas, literatura buena para parar un convoy. Viajo. Hago deporte, voy al gym. Tengo trabajo, mujer, salgo los fines de semana, hago escapadas y el subnormal. Ahora incluso ahorro y muevo mi dinero. ¿Es esto todo? ¿ qué he llenado, dos párrafos?

Hoy ha sido un día en los que valía la pena dormirse por la autovía y enviarlo todo a la mierda. Y eso que me he levantado a las 11.

Llamo gratis, por las tardes y por las noches. Pero no tengo a quién llamar. Veo mis facturas de teléfono y son lamentables, un puñado de números que se repiten todos los días, todos los meses. Vivo en el puto día de la marmota, tengo 25 años y me siento más viejo que la vida misma. Me sé una barbaridad de números de teléfono. A unos no puedo llamar. Otros ya no existen. Otros no me lo cojerán. Otros me lo cogerían y sería un ¡hola qué tal! bien ¡Hola qué tal! bien. ¿ Qué querías? No quiero nada, quiero estar al otro lado y sentir que estamos en el mismo mundo, pero no te voy a contar nada, y la mierda que tengas no me interesa en absoluto. Los que me lo cogen no tienen nada nuevo que decirme, ni yo tampoco a ellos.

Llego a casa y lo primero como siempre vengo al PC. Ya he revisado el correo y alguna web desde el curro, pero yo vengo como drogado. Más mierda, unas cuantas conversaciones que no llevan a nada, con los 4 contactos de siempre. Tengo 200 contactos en el MSN, y desde que monté este pc hace un año tengo 20 coversaciones distintas. Tengo un montón de gente ahí que no sé ni de dónde coño han salido. Lo mejor de todo es que cada dos meses se ponen de nick" Limpieza de msn, agregarme a tal cuenta" o mierdas de ésas, pero yo siempre sobrevivo. ¿Por qué coño no me borran? y o ni borro ni agrego a nadie, sólo acepto.... o aceptaba.

Me acuerdo cuando venía como loco y tenía 2 ó 3 contactos nuevos, chicas o gente que me proponía cosas diferentes, o cuando me llegaban SMS al móvil con cosas de verdad, auténticas, implicaba estar hoy aquí y mañana allí. La vida era una sucesión de aocntecimientos y experiencias, siempre sumando.

Todo eso se acabó. Me he ido metiendo en un cono del que ya no voy a poder salir. Dentro de 5 años estaré aquí mismo, más viejo, más machacado y pensando la misma mierda. Maldita vida, no nos entendemos.

Y lo peor de todo es que no tengo nada que contar. He estado escribiendo un buen rato, pero no he sacado nada, sólo he parido mierda. Isaac Asimov escribió más de 500 obras, fue profesor y catedrático, estudió hasta que ya no había nada que aprender, enseñó a los que no les era tan fácil, y aún así no tenía ni secretaria, te cogía él el telófono. Yo he estado hoy 6 horas en una máquina sentado y cuando he llegado a casa no tenía ganas ni de meneármela. Quería haber escrito un poco más del """"libro"""" o alguna historieta de los viejos tiempos, pero no ha salido nada.

Tengo un montón de mierda dentro, y no sé cómo canalizarla, a dónde enviarla.

lunes 18 de agosto de 2008

Vuela Lupo, vuela alto

Bananas. Fallas. Hacía poco más de un mes que había comprado mi primera GSXR 1000, cuyos 164 caballos me resultaban aún indómitos y ni mucho menos los controlaba a voluntad. Como el 405 no salía de discotecas y la mejor forma de ir a Bananas es en maxitren, yo me fui en moto..... con la gran carga pesada de Lupo, más una generosa mochila que albergaba muchos litros de alcohol y mezcla.
Virtual y Borra vendrían el tren, o en taxi, qué más da. Allí estábamos, en el parking cómo no, finiquitando el smirnoff y dando paso al Royal Swan que por aquel entonces tenían licencia para vender en Mercadona. Como buen finde de fallas, el plátano estaba lleno de mujeres, pueblerinos y borrachos como nosotros. Dentro, ya a tope, la liamos como siempre. Encontramos un objetivo, una tía que nos parecía una Diosa, y perseguíamos a través de las pistas saltando de máquina a pachanga y pista fiesta. Cómo corría la zorra, cuánta baba tiraríamos.

Las fuerzas nos empiezan a fallar y decidimos marcharnos, ya en la moto, organizándonos, aparece la Diosa y oh, surprise, su cara enfurecida se torna amable al ver a la moto y no al piloto. Se acerca y hablamos un ratode cualquier chorrada. Instados por Virtual, la subo en la moto para que le vean éstos el tanga y darle una vuelta por el párking, entre las botellas rotas y los drogados. Volvemos y es el momento de ofrecerle que se venga a casa a bombear, pero no soy yo de ésos. De los inteligentes, digo.
La puta se va, como todas se van, Y Mr rígido se monta la mochila y nos dirigimos a la autovía, pero se enciende la luz de reserva. A mí no me queda dinero, y le pido a Lupo que me de algo. Me estira un sucio billete de 5 Euros y parece que me diga con la mirada" Joder, no tengo nada más suelto, con eso tienes para toda la semana". Así que aún chufas, nos metemos en la autovía.

No sé por qué pero me enciendo y alguien lo tiene que pagar. Voy a probar hasta dónde empuja este motor, y pobre del que se meta de por medio. Vamos a empezar con los caballitos; salgo al carril izquierdo en segunda a 90 y abro gas. La cabra se levanta y vamos ganando velocidad e inercia hasta casi 200 por hora. No sé si es por el alcohol o qué pero me resulta muy fácil mantener el equlibrio, así que vamos adelantando atónitos coches a 200 por hora cuando despunta el sol, a una puta rueda, a lo largo de kilómetros, hasta que de vez en cuando algún gilipollas se planta " despacio" por el carril izquierdo y tengo que bajar la rueda para poder ponerme a 10 centímetros de él y coserlo a luces largas y pitidos. Todos, drogados, pegan varios volantazos y se apartan mientras yo agito un puño en el aire y los maldigo dentro de mi casco.

Tras unos cuantos kilómetros de caballitos eternos me aburro, bajo la rueda y pienso en probar cuánto corre el bicho, me siento eufórico, si entrara en lidia ahora con valentino rossi y toda esa caterva de gilipollas, los tiraría de la calzada con una mano miesntras que con la otra pilotaba mi máquina.
Así que empiezo a engranar marchas y la velocidad empieza a multiplicarse. 160, 180, 200, 240, 270... tengo que hacerme más hacia atrás, acoplarme más. Echo el culo hacia atrás y comrpuebo qué es lo que me molesta, allí está lupo tocándome, así que bajo velocidad y le grito y farfullo a través del casco y el aire, y lo voy empujando hacia atrás y empiezo de nuevo. 180, 240, 270, 299, 299, 299, 299. Los coches a los que adelantamos ahora aparecen y desaparecen como moscas que vuelan hacia ti, tengo que dejar más espacio entre ellos y la moto ya que se crea un espacio de aire que nos hace tambalear cada vez que los rebaso. Yo sólo quiero ver un puto 300 en el cuenta. Conscientemente sé que no es posible, que estña limitado a 299, incluso en 5ª, y por mucho que pase de esa velocidad no lo va a marcar.

Ya veo qué es lo que me frena, cuál es la china de mi zapato, el lastre de mi globo. Plano sobre el depósito, veo las manos de lupo en él, y a través de los retrovisores veo su cuerpo chocando contra el viento, haciendo una piedra mi misil.

Como creo que no saltará por su voluntad, trato de hacerlo caerse de la moto, convencido de que una vez que pierda el lastre alcanzaré más velocidad hasta salir de órbita quizás. Así que empiezo a cambinar caballitos con brutales aceleraciones larguísimas que van desplazando a mi carga cada vez más fuera de mi moto, más cerca de mi clímax. Veo cómo sus manos se van resbalando del depósito, oh sí, miro ansioso los retrovisores para ver cuándo su cuerpo sale despedido y se deshace en el asfalto a 300 kilómetros por hora. Ya está sujeto sólo por las puntas de los dedos cuando me aplano más para que le dé más el aire y se vaya antes, pero el hijodeputa consigue avanzar las manos justo cuando se va a despedir y colvemos a empezar. Yo estoy furioso, no puedo deshacerme de él, y tirarlo a codazos sería un delito, así que me introduzco más en mi furia pero no sirve de nada. Cómo aguanta el hijputa, ya podía haber sido el borracho y haberlo perdido en el primer caballito.

Entonces llega nuestra salida y vamos a su casa. Lo dejo y baja de la moto con la ropa compeltamente revuelta, como salido de un tornado. Se quita el casco y me mira con recelo, tambaleándose como alguien que acaba de bajar de una montala rusa, y es cuando vuelve a entrar la reserva. Le hago ver para qué poco han servido sus 5 euros, y aún furioso con él por no haberse caído, me voy para mi casa, no sin antes casi caerme a 15 por hora.

Y por la noche a trabajar.


Saludos,
Kojimasexual
 
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